Cuando llegues a San Martín, encontraras personas naturales de la región como a muchos otros que se han mudado a vivir permanentemente. Aprende las buenas costumbres de los residentes más antiguos. Preguntar a los lugareños directamente de los lugares de compra, clubes, escuelas e instituciones civiles y religiosas, te ayudara mucho y te ahorrara molestias de perderte o desorientarte. No asumas que estos lugareños van a leer tu mente y te van ayudar telepáticamente. Muéstrate comunicativo, amigable y respetuoso en todo momento. Haciendo esto con ellos, veras los frutos a largo plazo.
Si en caso te sientes abrumado de tu nueva vida. Busca con quien hablar si tienes algún problema de “ajuste” a tu nuevo ambiente. Aprende a discernir las razones de tus problemas sin culpar a los demás. Algunos sienten nostalgia de la familia y amigos que dejaron, salen a “divertirse” gastando todo y despilfarran su dinero en lo que no sacia. Luego no tienen para continuar su vida. Es mejor y más saludable abstenerse de actuar como imbecil que ostentarlo en las fiestas y bares. Si tienes un temperamento fuerte e impaciente, hablar es el remedio. Conversando con alguien de las cosas que te molesta antes de agredir o etiquetar a alguien te curaras. Muchas veces nos cuesta sacar lo que tenemos dentro y empezamos a juzgar a los demás lo que realmente no nos gusta ver dentro de uno. Hacer participe a alguien de las cosas que apreciamos de nuestra nueva vida también es bueno.
Estoy interesado en la plantación, administración, edificación, desarrollo,y expansión de una Iglesia que seria "el lugar donde las personas heridas, pobres,deprimidas,confundidas puedan encontrar amor, aceptación, ayuda,esperanza,perdón y animo.” (Isaias 61)
viernes, septiembre 05, 2008
martes, septiembre 02, 2008
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